Preeclampsia
y eclampsia
La preeclampsia (también conocida como toxemia) y la eclampsia
son trastornos de la presión arterial que se presentan exclusivamente
en la mujer embarazada y que se resuelve al terminar el embarazo.
Desgraciadamente
las causas de esta afección aún se desconocen, por lo
que es imposible garantizar su prevención, sin embargo, los médicos
están familiarizados con los síntomas, por lo que asistir
a los revisiones médicas
durante el embarazo es de gran ayuda, ya que se pueden detectar
los síntomas en los inicios de la enfermedad.
Si
la preeclampsia no es tratada puede producir daños irreversible
en el sistema nervioso, los vasos sanguíneos y los riñones
de la mamá. En el caso del bebé puede provocar un retraso
del crecimiento (debido a un suministro sanguíneo pobre a través
de la placenta) o privación de oxígeno.
Síntomas
- Presión
arterial alta en rangos de 140/90 o mayor.
- Edema o hinchazón
de piernas, tobillos, manos, dedos y cara.
- Pérdida
de proteínas (albúmina) por la orina.
- Aumento excesivo
y súbito de peso.
- Retención
de agua.
- Dolores de cabeza,
náuseas y vómitos.
- Visión
borrosa o alterada.
- Dolor abdominal.
- Irritabilidad.
- Confusión.
Si
bien éstos se consideran los síntomas clásicos
y son los que todo ginecólogo busca en cada una de las consultas
de control prenatal, no se requiere de la presencia de todos ellos para
hacer el diagnóstico. Basta la aparición de uno solo de
ellos para que se despierte la sospecha en el doctor.