Incompetencia
ístmico-cervical
Se considera como una complicación del embarazo aun cuando el
problema casi siempre está presente antes de que la mamá
se embarace ya que, en la gran mayoría de los casos, es el resultado
de traumatismos en el cuello de la matriz durante la realización
de un legrado o a consecuencia de cirugías.
La
incompetencia ístmico-cervical está caracterizada por
la dilatación no dolorosa, y por tanto imperceptible, del cuello
de la matriz durante el segundo trimestre del embarazo.
En
las mujeres con este problema, conforme el embarazo avanza y el peso
del bebé es cada vez mayor, el cuello de la matriz no es capaz
de permanecer cerrado y su apertura condiciona la expulsión del
bebé. El problema casi siempre se hace aparente después
de las 16 semanas de embarazo y se considera una de las causas de abortos
repetidos.
Idealmente
el diagnóstico se realiza ante la presencia de una mamá
que ha perdido más de un bebé en el segundo trimestre
del embarazo y mediante la introducción, a través del
cuello de la matriz, de unos instrumentos llamados dilatadores. Un cuello
competente no permite el paso de un dilatador del número ocho
o mayor, el cuello incompetente sí.
En
ocasiones el diagnóstico se efectúa una vez que la mamá
ya se encuentra embarazada porque la exploración del ginecólogo
determina que el cuello de la matriz se está dilatando o porque
la realización de un ultrasonido lo detecta.
En
la gran mayoría de los casos el tratamiento se lleva a cabo entre
las 11 y 15 semanas de embarazo. El tratamiento se llama cerclaje cervical
y consiste en la colocación de una cinta de un material especial
alrededor del cuello de la matriz, misma que se anuda para mantenerlo
cerrado.
Existe
el llamado cerclaje de emergencia que se coloca en el momento en que
se detecta la apertura del cuello entre las 16 y 24 semanas de gestación.
En ocasiones también se puede optar por la colocación
de un cerclaje en la presencia de embarazos
múltiples con la finalidad de que el crecimiento excesivo
de la matriz que contiene más de un bebé, no dilate el
cuello.
El
cerclaje es una cirugía que conlleva riesgos como serían
la infección y la ruptura de la bolsa que rodea al bebé
cuando, por accidente, se pasa la aguja con la que se coloca la cinta
a través de la bolsa.