La
consulta prenatal tiene por finalidad cuidar tu salud y la de tu bebé
durante el embarazo. La gestación es un proceso natural, no debe
considerarse como una enfermedad, aunque en ciertas ocasiones algunas
enfermedades ocurren
durante el embarazo. La mayoría de las gestaciones evolucionan
con normalidad, pero siempre existe un riesgo
para la madre y para el bebé.
Trabajando
juntos, a través de la consulta prenatal, tú y el médico
pueden dirigir sus esfuerzos para mantener tu salud y lograr el nacimiento
de un niño sano. (Ver: Elección
del ginecólogo).
Debes
acudir a la consulta en cuanto sospeches que estás embarazada,
no obstante, el momento óptimo de consultar con el médico
es cuando planifiques tu embarazo. Esta recomendación es muy
importante, aunque hayas tenido antes una gestación sin problemas,
no existen dos embarazos iguales.
La
primera consulta prenatal es más larga y detallada que las sucesivas.
Durante ella te realizarán una historia clínica y una
exploración física, te solicitarán pruebas de laboratorio
y programarán las consultas sucesivas, así como cualquier
otra prueba especial que pueda necesitarse. En la consulta comenta con
tu médico cualquier duda que tengas; realiza todas las preguntas
que quieras con libertad.
Las
consultas periódicas a lo largo de la gestación son la
clave para la asistencia prenatal. Acude aunque te encuentres bien,
ya que pueden surgir complicaciones que no producen síntomas.