Entendiendo
al niño en edad de transición
El niño de esta edad se está dando cuenta de que es un
individuo separado de ti y de todo lo que le rodea, lo cual no es nada
fácil de aceptar, por lo que sus conductas
no serán tan dóciles como antes. Su comportamiento
durante esta etapa puede confundir a sus padres, pero sin duda, para
él es una etapa dolorosa.
En esta etapa tu
hijo necesita desarrollar sus propios gustos, aun cuando sean opuestos
a los tuyos y en ocasiones peligrosos. Necesita sobre todo, saber que
puede experimentar, que es respetado y que tiene a alguien en quien
apoyarse cuando lo requiera. Necesita a alguien que le de un patrón
de lo que es aceptado y lo que no. Para lograr un justo medio necesitas
conocer muy bien la etapa por la que está pasando tu hijo y no
dejarte llevar por las apariencias. A los dos años un niño
alcanza un desarrollo físico
que lo hace verse mucho más grande de lo que realmente es, y
por lo tanto que los adultos esperen de él mucho más de
lo que puede dar.
A esta edad un niño
necesita ayuda para comprender y que las experiencias se adapten a su
nivel para que pueda manejarlas.
La memoria de un
niño en transición es muy amplia para algunos aspectos,
como la gente o los juegos, y muy corta para otros, como las prohibiciones.
Para él es difícil anticipar las consecuencias de sus
actos, el trepa la escalera sin pensar qué hará cuando
llegue arriba o cómo bajará. Su corta memoria frecuentemente
lo hace meterse en problemas.
Su capacidad
de espera es muy corta, así como su memoria para algunas
órdenes y sus impulsos para ciertas actividades muy fuertes.
El niño de un año vive el momento, no es capaz de pensar
en el pasado o en el futuro. Puede reconocer objetos familiares al verlos
o sentirlos, sonidos conocidos, por el olor puede saber cuando estás
cocinando algo que a él le gusta y el sabor de su comida favorita
es ya inconfundible.
Sin embargo, su
interpretación del mundo es muy diferente a la de los adultos,
cualquier cambio pequeño
puede desconcertarlo e incluso no reconocerte si un día llegas
con un sombrero y nunca antes te había visto usar uno.
Todavía es
incapaz de considerar los sentimientos de los otros, si él te
muerde y tú lo muerdes de regreso, jamás pensará
en lo que sentiste, sólo sabrá lo que él sintió
y se molestará mucho (si no es que lo toma a juego).
Es importante que
poco a poco aprenda a tomar decisiones, te recomendamos que le des opciones
en las que no tenga nada que perder ¿cuál cuento quieres
leer primero? no importa cuál escoja porque de cualquier forma
leerán los dos. A los niños de esta edad les causa conflicto
perder una opción. (Ver: Actividades
para ayudar al desarrollo de tu hijo).
Tu hijo es capaz
de usar adecuadamente muchas palabras
sin saber la profundidad de su significado, no te tomes muy a pecho
si te dice que te lo promete, no sabe lo que utilizar esa palabra significa.
Él dice lo que siente, aunque no sea cierto, si él lo
siente así para él esa es la verdad. Es muy pronto para
que entienda el concepto de mentir.
Aunque ya no es
un bebé sigue siendo "tu bebé", ayúdalo
a sentirse libre para crecer y aceptado para regresar a ser chiquito
cuando lo desee, respetando su propio ritmo de aprendizaje y desarrollo,
es lo mejor que puedes hacer para ayudarlo a superar esta etapa.